Crítica - Springsteen: Deliver Me From Nowhere ★★★★☆
Scott Cooper, que en 2009, nos trajo Corazón rebelde, otra película basada en un músico con problemas, protagonizada por Jeff Bridges y Maggie Gyllenhaal, la cual les recomiendo que vean si aún no la han visto, nos trae ahora Springsteen: Deliver Me From Nowhere, adaptación cinematográfica del relato de Warren Zanes sobre la grabación del álbum "Nebraska", de Bruce Springsteen, de 1982.
La película nos cuenta como Bruce Springsteen intenta reconciliar las presiones del éxito con los fantasmas de su pasado mientras graba las canciones de su nuevo álbum. Para las escenas que recuerdan el pasado de cuando Bruce era niño, el director recurre al blanco y negro, que contrasta con el color en los momentos del presente, buena fotografía en ambos casos.
La banda sonora adquiere fuerza en los momentos en los que verdaderamente hacen falta, aportando más emotividad en los distintos estados de ánimo por los que va pasando el protagonista. Alguna enfermedad mental como la depresión está muy presente en la película.
En cuanto al reparto, me parece que protagonistas como secundarios hacen un muy buen papel y cumplen sobradamente, en especial, Jeremy Allen White como Bruce Springsteen y Jeremy Strong como su manager y amigo Jon Landau, me ha gustado mucho la relación entre ambos.
Como dato, me ha sorprendido negativamente lo poco que ha estado o va a estar esta película en cartelera, se estrenó en cines españoles el 24 de octubre, y apenas dos semanas después de su estreno, ya hay cines que no la tienen en cartelera.
Nota: ★★★★☆. Muy buena.



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